
Cada planta tiene la capacidad de atender la demanda local de productos cárnicos derivados del sacrificio de bovinos y porcinos. Además, de contribuir con el proceso de reactivación económica del departamento, mediante la generación de cerca de 15 empleos directos y 12 puestos de trabajo indirectos.
La inversión total para la puesta en marcha de las centrales fue de cerca de 20 mil millones de pesos. Se espera que la totalidad de las plantas sean entregadas en marzo del 2022.



