
Luego de 18 años de la toma guerrillera del frente 47 de las Farc en Arboleda (Pensilvania), el corregimiento es sinónimo de progreso y seguridad.
Aunque por años el miedo estuvo presente en la vida de los arboledeños, pues en el 2006, seis años después de la toma, guerrilleros lanzaron un explosivo a un grupo de soldados. 12 años después y gracias al trabajo mancomunado entre el Gobierno de Caldas, la Policía Nacional y el Ejército de Colombia, esta población progresa y vive en tranquilidad.
“Podemos decir que después del 2006 se ha venido consolidando la seguridad y convivencia ciudadana y hoy en Arboleda gozamos del posconflicto. Por cuarto año consecutivo esta zona es catalogada como cero cultivos ilícitos”, aseguró el comandante de la Policía de Caldas, coronel Necton Borja Miranda.
El secretario de Gobierno de Caldas, Carlos Alberto Piedrahita, explicó que desde la administración departamental se tiene varios compromisos con este corregimiento, relacionados con desminado, seguridad y proyectos productivos para víctimas por cerca de 1.100 millones de pesos.
“Esto permite que nuestras víctimas realmente tengan mayor productividad, mayor ingreso, mayor calidad de vida. El objetivo es que las víctimas no sean revictimizadas y puedan tener un mayor desarrollo y calidad de vida”, explicó Piedrahita Gutiérrez.
El dato
Pensilvania es el segundo municipio con más peticiones de restablecimiento de restitución de tierras en Caldas.



