
Intervenir a 70 familias desde un enfoque psicosocial, clínico y un enfoque farmacológico es la labor que fortalece la Dirección Territorial de Salud en Anserma, que está entre los municipios con mayores índices de este comportamiento.
La intervención se realiza en hogares que han reportado casos de intento de suicidio y que tengan asociado cualquier tipo de consumo de sustancias psicoactivas. Estas acciones hacen parte de la estrategia RBC en salud mental para la mitigación de la conducta suicida y que se lleva a cabo en articulación con el Hospital San Vicente de Paul.
La estrategia consiste en mejorar las condiciones individuales y familiares del paciente, con el fin de mitigar el riesgo y que no se presente de nuevo la conducta suicida autodestructiva. Esto se hace mediante la intervención de un equipo interdisciplinario: médico psiquiatra, trabajador social, psicólogo, enfermera profesional, médico general y auxiliar de enfermería.
“La estrategia busca disminuir las tasas o los números de casos de intencionalidad suicida. Pretendemos que no se vuelvan a repetir casos, que se acaben estos intentos de suicidios repetitivos o pacientes que puedan llegar a consumar el suicidio. Se quiere fortalecer la familia y disminuir el indicador de casos”, afirmó el psicólogo de la dimensión de Convivencia Social y Salud Mental de la Territorial de Salud, Édinson Andrés Romero.
La Dirección Territorial de Salud también busca fortalecer procesos en las instituciones educativas, donde el equipo interdisciplinario, específicamente el médico psiquiatra, realice actividades formativas para docentes orientadores, directivos y docentes académicos, en todo lo que tiene que ver con trastornos de la infancia y adolescencia para el manejo desde la parte institucional.



