
En Palestina también le dijeron no al contrabando y se capacitaron para reconocer los licores y cigarrillos que incumplen el pago de impuestos y no deben venderse.
Las capacitaciones se llevaron a cabo en el Punto Vive Digital, a donde concurrieron funcionarios de la Alcaldía, miembros de la Fuerza Pública, comerciantes e integrantes de las Juntas de Acción Comunal, que aprendieron a reconocer las estampillas y los requisitos que deben cumplir los productos sujetos al Impuesto al Consumo. El Programa Anticontrabando lidera estas reuniones.
“Es importante que todos sepamos primero cómo se recauda el impuesto al consumo, y después saber para qué se está utilizando en todo el departamento, saber qué se recauda y qué se destina para salud, deporte y cultura”, manifestó Edwin Alberto Marín Valencia, tesorero general de Palestina.
Las capacitaciones, que duran cerca de dos horas por cada grupo, recopilan la normativa y sanciones propias del impuesto al consumo y los mecanismos para el reconocimiento de los productos entre otras cosas. “Muy buena porque así está uno más pendiente del contrabando y de muchas cosas, por ejemplo, cómo preparan ese trago y todo eso, y allá donde yo manejo los billares tiene que estar uno más prevenido porque hay gente que llega con una botella de aguardiente de la calle, pero uno no sabe la persona dónde la consiguió”, afirmó Jorge Alberto Valencia, comerciante del municipio.
Daniel Patiño Franco, presidente de la Junta de Acción Comunal del barrio Villa Asís, hace referencia a la importancia de este tipo de capacitaciones y reitera que deben seguirse realizando en el municipio: “de verdad que esto debe de continuar, no solo ahora sino permanentemente porque la gente comete errores porque las autoridades no están pendientes en todo momento, entonces que sigamos en estas capacitaciones”.
Tras la jornada realizada en el municipio, el comerciante Jorge Alberto Valencia hace un llamado a la comunidad para que verifiquen sus productos y consuman legal: “A los consumidores que cuando vayan a comprar trago, que compren trago legal, no de contrabando; el contrabando es más barato, y el trago que es hecho por la Licorera de Caldas es el que nosotros debemos de ingerir y de comprar”.



